El termómetro: Willian José está de vuelta

Willian José. De vuelta. La mejor noticia del partido del pasado martes fue la vuelta del delantero Willian José a los terrenos de juego. Después de lesionarse ante el Eibar en Ipurúa, el ariete txuriurdin reapareció para estrenarse en el nuevo Anoeta, ante su público.

Asier Garitano no decidió alinearle de inicio, pero en la segunda mitad iba a salir a calentar para, posteriormente, introducirse en el césped del feudo donostiarra. Iba a tardar poco en volver a las andadas, a hacer lo que mejor sabe. Joseba Zaldua le iba a poner un balón medido para que el brasileño solo tuviera que saltar y rematar. Willian José volvió a demostrar que el remate de cabeza es uno de sus fuertes, pues el testarazo fue magnífico y se coló por la escuadra de la portería de Alberto García.

Jon Bautista. Carbura. Una nueva oportunidad se le presentaba al atacante renteriano. El míster de Bergara volvía a decidir dejar en el banquillo a Willian José y sacar de entrada a Jon Bautista. Esta vez sí aprovecho el delantero vasco su ocasión de demostrar a San Sebastián de que es un delantero válido. Corría el minuto cinco cuando le iba a llegar un esférico medido, posteriormente avanzó y con mucha sangre fría definió al fondo de la red del Rayo Vallecano.

A partir de este momento va a ser muy difícil que Jon Bautista cuente con minutos tras la llegada de Sandro -que en poco estará recuperado- y la salida de lesión de Willian José. A pesar de esto, no cabe duda de que Asier Garitano es un entrenador que da oportunidad a la gente joven y Bautista puede ser uno de los afortunados. Veremos que pasa.

Rulli. Intolerable. Gerónimo Rulli volvió a ser el foco principal de toda mirada el martes pasado en Anoeta. Incluso se escuchó algún pito cuando el arquero argentino tocaba el balón con los pies. 

Rulli volvió a ser el peor rival para la Real Sociedad. Tras anotar Bautista, el Rayo Vallecano iba a empezar a lanzarse el ataque. En una jugada, el conjunto vallecano puso un centro al área. Parecía que no era peligroso, puesto que todo estaba bajo control ya que Rulli iba a atrapar ese balón sin problemas. Pues no. En el momento de agarrar el esférico el meta se resbaló y se le escapó el balón, que llegaría a los pies de Advíncula para hacer el 1-1.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: