Vencer o ser vencido, he ahí la cuestión

A principios de temporada, los txuri urdines nos las prometíamos felices. Se avecinaba una temporada ilusionante y en los aledaños de Anoeta se respiraba verdadero fútbol. ¿Quién nos iba a decir que la temporada se torcería tanto, hasta tal punto de llegar a partirse por la mitad? Fracaso tras fracaso, la ilusión se fue poco…