Terror en la enfermería

Una nueva fobia se está extendiendo por Donostia, y no es el miedo a que te metan tres goles o más por partido. Los psicólogos se están viendo abrumados por el número de pacientes que, tras lesionarse, acuden a su consulta por pánico a que les trate el equipo médico de la Real Sociedad.

Nadie sabe qué se esconde detrás del aparentemente inofensivo cartel de “enfermería”. Hay quien asegura haber visto algo de lo que se esconde entre esas paredes en historias de Instagram de Iñigo Martínez o Januzaj, pero esos vídeos desaparecen misteriosamente a las 24 horas. Son muchos los que han cruzado la puerta. Algunos no han vuelto a ser lo que eran (Agirretxe, Canales, Granero) y otros como Carlos Martínez no han conseguido volver.

Carlos Martínez en el momento en el que le comunicaron que su lesión sería tratada, hace 2 décadas. Vía As.com

Cuando el equipo médico se pronuncia acerca de sus sujetos de prueba/pacientes, lo hace en un idioma indescifrable que deja todo a la imaginación: “osteocondritis disecante grado 4 en el cóndilo interno de la rodilla derecha (resección de fragmentos y desbridamiento de la lesión)”, “se observan dos focos contusivos a nivel proximal tibial y edema en el músculo sóleo contiguo”,  “lesión severa en la unión musculotendinosa proximal del recto anterior del muslo izquierdo”… A este idioma en clave le acompañan obviedades que intentan ocultar sus sospechosas actividades como “La desaparición de los síntomas permitirá comenzar a entrenar con el grupo” o “El retorno a la actividad habitual será progresivo y dependerá de la evolución del proceso”.

El tiempo corre a otra velocidad en la enfermería. Los días se convierten en semanas, las semanas en meses y los meses en años. Una vez que entras dentro, parece que te ves encerrado en un bucle en el que vuelves regularmente al lugar del que partiste. Hay quien dice que Harold Ramis se basó en estos extraños sucesos para dirigir “El día de la marmota”. Su película “Cazafantasmas” confirma que el célebre director visitó Euskadi alguna vez.

Una cuadrilla de txikiteros posa para un instantánea. Bilbao, 1984

Sin duda hay gato (y jugador) encerrado en este caso paranormal, del que esperamos obtener novedades antes de que termine la temporada, por el bien del equipo, de los gipuzkoanos y en detrimento de los psicólogos, que se están lucrando con todo esto.

Dejo a continuación el enlace al parte médico que publicó el club hace unos días, por si algún traductor, médium o alienígena lee este artículo y nos ayuda a resolver este misterio. Espero que no desaparezca en 24 horas:

Parte médico 6 de octubre

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