La historia se repite

Foto: El Mundo.

La historia se repite

La historia se repite. Después de una gran campaña y de llegar a Champions el equipo empieza a decaer. Obviamente las circunstancias son diferentes y la otra vez me tocó demasiado joven como para realizar un profundo análisis con 8 o 9 años. Pero la trayectoria empieza a ser parecida, y los problemas en este equipo para mantenerse en la élite del fútbol español, patentes.

El problema es que ahora me han pillado con 20 años y un espíritu bastante crítico. Con ganas de analizarlo, profundizar y reflexionar sobre todo, así que mala suerte. Pero la forma en la que se han desarrollado los hechos desde aquel magnífico juego y ese cuarto puesto me hace querer realizar una profunda reflexión.

Los entrenadores

Primero fue la maldita destitución, o no renovación, o lo que pasase ahí, del hombre que nos llevó a hacer el mejor juego que yo recuerdo de la Real. Philippe Montanier salía de la Real Sociedad por la puerta de atrás a un proyecto que sí era capaz de ofrecerle un proyecto a medio plazo (del que también tuvo que salir por la puerta de atrás cuando el equipo andaba por los puertos altos de la Liga francesa). Hasta ahí vale, puedes tener disconformidades con un entrenador y largarlo.

El problema viene cuando, para sustituirlo con una temporada de Champions por delante, pones a un entrenador que nunca había entrenado ni a primer ni a segundo nivel. Inexperto. La culpa no fue de Jagoba, la culpa fue de los que lo pusieron, y esos siguen ahí.

Después de Jagoba vino Moyes, y aunque fui un firme defensor de la llegada del escocés, igual no era el indicado. Sin saber el idioma, sin conocer la liga, con las risas de sus propios jugadores y con los ataques de la prensa desde el primer momento, Moyes no tuvo oportunidades para triunfar, nos salvó, se llevó palos y se fue.

Después de Moyes viene la historia reciente, de un entrenador de primer nivel contrastado pasamos a uno que nunca había entrenado a primer nivel, y sus experiencias a segundo nivel se resumen a ser echado de un filial y a fracasar con un Celta a la baja… pues no convence demasiado. Pero, obviamente, la culpa tampoco es de Eusebio y su falta de experiencia, la culpa vuelve a ser de los que siguen ahí pese a tantos fallos.

Prensa

El problema de la prensa es un problema muy granve. Un entorno tan viciado como el de la Real necesita tiempo para sanearse. Pero cuando se obstaculiza a los periodistas que intentan ser críticos, objetivos e imparciales y se les tortura dentro del propio entorno, el tiempo parece que será mucho mayor del que pensamos.

Una prensa que, para no ser demasiado duro, diré que es xenófoba, parcial con los de casa, poco objetiva y, encima, excesivamente dura con los de fuera (y lo peor es que esto es algo que se puede apreciar también en algunos aficionados). Una prensa que regala las portadas negativas a jugadores como Juanmi, Concha, Canales o Pardo, y que regala las portadas positivas a jugadores que, por norma, suelen ser de casa. Un problema profundo y grave de un entorno que contamina el entorno, contamina el interior del vestuario y apoya a una directiva carente de ambición.

La directiva

Para ser justo, personificaré esta crítica en Loren y Aperri y los que trabajen con ellos. No hablo de los que manejan el fútbol base, las comunicaciones y todo eso, porque apenas conozco su trabajo.

El problema principal se llama poca ambición. Algo que empezaron a dejar entrever cuando nos dijeron que había que ir a la Champions a disfrutar, a pasarlo bien. Sí, cuando empezaron a reírse de una afición que masivamente iba a desplazarse por Europa, por poco tiempo. Sí, empezaron a reírse porque, al menos yo, no disfruté viendo como perdíamos cada martes o cada miércoles en un grupo que parecía asequible. Sí, también disfrutamos en Krasnodar, cuando nos quedamos fuera de la EL con un equipo prácticamente desconocido para la mayoría de Europa. Tampoco disfrutamos viéndonos cada año en las mismas. Nuevo entrenador en noviembre para traer a otro que demuestre poca ambición, que es lo que queréis.

De momento, personalmente diré que con vuestras declaraciones diciendo que no podemos aspirar siempre a Europa y con los cambios de entrenadores y las declaraciones de estos y algunos jugadores, habéis conseguido lo que queríais. Yo, de momento, me conformo con no descender y esperar que empecéis a hacer las cosas bien. Igual espero demasiado.

Pero, por favor, un poco de respeto a uno de los equipos más históricos de la Liga española. Un poquito de respeto a un equipo con 107 años de historia, a uno de los equipos con más títulos nacionales. Si nosotros no estamos para competir con Europa díselo a los del Alavés, o a los de Las Palmas. Empezad por respetar a la institución, que es mucho más grande que vosotros, y seguid respetando a los aficionados, que también lo somos.

Solución

Para concluir diré que la solución está en nuestras manos. O hacemos presión entre todos y conseguimos cambiar a esta gente por otra más competente. O hacemos presión para que cambien su manera de actuar (esperemos que la llegada de Olabe de para eso). Porque si no la única solución que veo es esperar a volver a segunda para que, como la última vez, la transición se tenga que dar de forma obligatoria y se produzca un cambio deportivo, de actitud y de ambición.

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