La culpa y los culpables

Imagen: Mundo Deportivo

La culpa y los culpables

No es fácil defender al entrenador esta semana. Tampoco es mi intención. No me gustó la convocatoria, me parece indefendible que Rubén Pardo o Joseba Zaldua se quedaran en Donosti mientras Carlos Martínez y Markel Bergara viajaron a Bilbao. El primero para hacer gala de un estado de forma bastante pobre y el segundo para ver el partido desde el banquillo. Tampoco entiendo la situación de Granero. O lo que es peor: la entiendo demasiado bien. Si es un asunto de Eusebio, se equivoca. Un jugador de la plantilla, que cobra el sueldo y entrena cada día, no puede estar parado. Si está adoctrinado por la dirección deportiva para presionar al futbolista, todavía se equivoca más, y la Real tiene un problema más grave. Cada semana expreso la misma opinión al respecto, otros lo han hecho más y mejor que yo y no hay más vueltas que darle. Pero es un error.

Tampoco me gustó la gestión de los cambios en la segunda parte, creo que es una de las carencias más grandes que demuestra Eusebio una semana tras otra. La verdad es que Canales aportó ayer bastante más que Xabi Prieto, pero a la hora de intentar remontar a la desesperada, quitar a Vela  y a Mikel Oyarzabal es ridículo. Es razonable meter en el campo a Juanmi y a David Concha a falta de diez minutos, pero sacando otros futbolistas.

Dicho todo esto, el partido de ayer lo perdieron, sobre todo, los jugadores. Ellos fueron los que se adelantaron en la primera parte, jugaron unos primeros 15 minutos muy buenos, llegando a desquiciar a un Athletic nervioso. La jugada que precede al córner del gol de Zurutuza es primorosa. La Real saca el balón desde atrás, sorteando con maestría, acierto y concentración la presión del Athletic. Yuri se permite incluso hacer un caño en el área contraria y fuerza un córner que termina en gol. En ese momento del partido, a ninguno se nos ocurrió quejarnos de que nuestro equipo sacara el balón desde al área, tocando, buscando los espacios, en tres toques rápidos. Reconozco que esa forma de jugar es arriesgada, pero no me vale que cuando los futbolistas la ejecutan bien sea mérito suyo y cuando se muestran torpes, desacertados o despistados, sea culpa del entrenador. La presión del Athletic fue muy buena, muy arriesgada y muy intensa. Había que salir de algún modo. ¿Pelotazo arriba? Tal vez en alguna jugada, pero ese recurso termina ahogándote por agotamiento.

He reconocido que no me gustó la convocatoria, pero una vez convocada, sí que me gustó, y mucho, la alineación. La Real tenía el domingo gente capaz de sortear la presión rival tocando la pelota. Leí muchos comentarios en Twitter culpando a Eusebio del segundo y el tercer gol. Y en eso no puedo estar de acuerdo. Un futbolista profesional tiene que tener la concentración necesaria para no ceder un balón a tierra de nadie, como hizo Navas en el segundo gol. Tampoco estuvo acertado en el tercero, entrega un balón blando a un futbolista que llega muy presionado por el rival, de espaldas. Illarra no está muy brillante en ese lance, pero creo que el que más se equivoca en las dos jugadas es Navas. Un defensa, dicho sea de paso, que me gusta. Sabe qué hacer con la pelota, tiene desplazamiento en largo y una planta de central estupenda. El domingo no estuvo acertado, y los compañeros tampoco supieron ofrecerle los apoyos necesarios.

En resumen: el entrenador puede acostumbrar a su equipo a jugar de un modo u otro, pero el que está en el campo es el que tiene que ejecutar esas órdenes. Tan brillantemente como en la jugada que precede al gol de la Real, o de modo tan desastroso como en el segundo y el tercero del Athletic. De este derbi me queda la sensación de que el rival nos superó en intensidad, en acierto y en concentración. La derrota es completamente merecida, también la victoria del Athletic. Pero sin esas dos jugadas vergonzantes podíamos haber empatado sin problema, incluso ganado. No me voy a extender más. Eusebio tiene mucha culpa de todo lo que sucede en este equipo. Pero los días que bordamos el fútbol también es justo atribuirle parte de responsabilidad. El domingo cometió varios errores, empezando por la confección de la lista. Aun así, creo que los culpables de la derrota estaban en el campo. Si cada vez que perdemos cargamos contra el entrenador y los días buenos endiosamos a la plantilla, estamos mandando un mensaje equivocado a los futbolistas.

El sábado más y mejor, seguro.

Aupa Erreala!

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: