¿Hacia dónde va la Real?

Una vez superado el primer tercio de temporada ya podemos ir sacando conclusiones de lo que está siendo una temporada que, de momento, se ha caracterizado por tener tanto luces como sombras, algo que por desgracia no es nuevo en nuestro club.

Sin embargo, poco a poco el destello inicial se ha ido apagando y las luces han ido dejando cada vez más paso a unas sombras que semana a semana se van haciendo más grandes.

Entre las luces podemos destacar indudablemente a los fichajes, sobre todo a Martin Odegaard. Pero es que tanto él como Portu, Isak y Remiro han rendido de momento a un nivel bastante óptimo, suponiendo una mejora del equipo respecto de temporadas pasadas, mejora sin la cual seguramente no estaríamos en puestos europeos. El que peor ha rendido de los fichajes, sin contar a Sagnan, ha sido un Nacho Monreal que está sufriendo el mal nivel defensivo que apremia en la Real Sociedad de Imanol Alguacil.

También podemos destacar entre las luces el rendimiento individual de algunos jugadores que ya estaban en la plantilla. Mikel Merino destaca por encima de todos gracias a las ausencias de Illarramendi y Martin Odegaard. Pero el navarro no es el único en destacar. Después de un inicio dubitativo, Willian José está subiendo su nivel de cara a puerta y está alcanzando el nivel mostrado en años anteriores que parecía que poco a poco iba perdiendo. También podemos destacar a Mikel Oyarzabal que, pese a estar agotado en los últimos partidos, no ha dejado de aportar desde el primer momento y, aunque ahora mismo parece necesitar un descanso, Mikel es posiblemente la mejor noticia del equipo pensando tanto en el presente como en el futuro.

El apartado ofensivo es, de momento, un diamante que se está puliendo. Los automatismos funcionan bien del centro de campo hacia arriba y parece que, con la vuelta de Illarramendi, sumada a la de Odegaard, el equipo dará otro paso adelante que nos permitirá mantenernos en el nivel europeo que buscamos.

Sin embargo, las luces que tenemos arriba se convierten en oscuros abajo, donde sólo la portería parece estar libre de debate, pues si no es Remiro será Moyá, pero ambos han demostrado esta temporada poder rendir a alto nivel. 

Una vez salimos de la portería, apenas podemos sacar conclusiones positivas de una defensa donde Diego Llorente no está funcionando como alternativa para el central izquierdo, donde ninguno de los laterales está siendo decisivo y donde el segundo puesto de central se intercambia entre Aritz y Le Normand no pareciendo tener muy claro Imanol con cuál de los dos prefiere quedarse. 

En las sombras también podemos encontrar la gestión de la situación de algunos jugadores, tanto por parte del club como por parte de Imanol. Y es que los casos de Januzaj, Rubén Pardo y Ander Barrenetxea empiezan a quedarse sin explicaciones lógicas. Si bien la actitud del belga, así como las dudas respecto del futuro de Rubén y Adnan pueden jugar un papel a favor del club, la situación de Barrenetxea empieza a ser preocupante por las similitudes que empieza a tener con, por ejemplo, la situación de David Concha.

Pero la mayor sombra es, sin duda, la trayectoria seguida por el equipo. El equipo ha ido claramente de más a menos. Y si ya empezaba a estar cuestionado por el juego mostrado en algunas victorias, las dudas afloran ahora con mucha más fuerza viendo que los resultados cada vez apuntan más hacia la mitad de la tabla que hacia los puestos europeos. 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: