Esto empieza de nuevo

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Esto empieza de nuevo

Cuando se activa el interruptor, la luz ilumina la habitación. El vestuario sigue igual que al final de la temporada pasada, pero limpio. Impoluto. Lo han preparado a conciencia para este día.

Puede que el primero en entrar sea Xabier, en su condición de capitán le corresponden unos minutos de soledad en el vestuario, de reflexión cara a la nueva temporada que está a punto de empezar. Ahora que está vacío, lleno de un silencio que pronto será roto por un bullicio de ilusión.

Todo está en su sitio, excepto la puerta de una taquilla que sigue abierta. Quizá la olvidó cerrar Diego, queriendo dejar una puerta abierta a su regreso. El capitán se acerca y la cierra, como otros cerraron su regreso.

Cuando se sienta, el siguiente en aparecer por la entrada pudiera ser Carlos, esté año ha llegado antes de tiempo, y aunque no está al cien por cien, su mirada dice que tiene ganas de darlo todo. Se funden en un abrazo que entierra cualquier resquicio de polémicas de un pasado cercano.

Uno tras otro irán entrando los jugadores por la puerta, llenando de ánimo y alegría la habitación. Quizá Mikel canturreando algo; Iñigo sintiendo que está en su casa aunque hubo momentos en que pareciera que no sería éste su destino este año; Rubén con paso firme como queriendo acallar a los que le piden que dé un paso al frente y diciendo ‘aquí estoy’; Aritz y el otro Mikel con su nuevo estatus de adultos y representantes de una gran esperanza a largo plazo; Esteban al que parece que le quieren abrir la barrera aunque él se siente cada vez más txuriurdin; e Imanol cojeando dentro de una realidad que convirtió su dulce sueño en pesadilla.

Alguien pregunta “¿Visteis qué grande lo de Antoine?”. “Una faena lo de la final” responde otro.

Tal vez aparezca Asier, consciente de lo que de él se espera y sabiendo de lo que es capaz; David mirando hacia atrás como queriendo dejar atrás las lesiones que le han lastrado los últimos años; Charly con la ilusión de un niño aunque ya son años los que han pasado desde que accedió por primera vez a este vestuario; puede que Sergio irrumpa con un salto, queriendo demostrar que su rodilla está fuerte; Markel, sin prestar atención a las críticas de los que le ponen en el punto de mira y sabiendo que su función es importante; Yuri empezando a sentirse una pieza destacada en el grupo; o Zaldua en busca de las sensaciones que hace un par de temporadas le encumbraron como modelo de lo que representa Zubieta.

¿Alguien sabe dónde entrenamos hoy? ¡El Z1 está patas arriba!” cuestiona uno. “Creo que en el Z2” contesta otro.

Un poco más tarde, cuando el vestuario ya irradia alegría, podrían asomar tímidamente Jon y David. El primero ha encontrado una oportunidad que había perdido, y viene decidido a demostrar al que dude de él, que sí que puede. Y el cántabro, vuelve a pisar el suelo que fugazmente pisó hace un año. No sabe si por mucho tiempo o tendrá que volver a preparar la maleta, pero lo que él quiere es quedarse. “¿Y por qué no?” se pregunta ambicioso; Toño con los guantes en las manos sabiendo que será tarea difícil ponérselos a lo largo de la temporada, aunque conocedor que por fin debutará con la Real en primera. Y Jonathas con una bolsa de deporte muy llena en la que lo que más pesa son las dudas de su continuidad en el equipo, sin saber cuál puede ser su destino.

Cada uno irá cogiendo su sitio. Unos el mismo de otros años, otros conquistando una parte de banco vacío y los rezagados el lugar que queda libre. Pero hay dos sitios que se quedan desocupados. Son dos taquillas que continúan cerradas pero que nadie decide hacerlas suya. Son las de Ion y Alberto. Muchos años son los que han guardado sus pertenencias, y ahora se encuentran huérfanas, tristes.

Por último es probable que entre el mister. Mira a su alrededor y se siente orgulloso y satisfecho con la plantilla que tiene para esta campaña. Con una amplia sonrisa imagina lo que estos jugadores pueden ofrecer. Tiene la oportunidad de empezar de cero esta temporada y sabe que no la va a desaprovechar. “¡Muchachos, esto empieza de nuevo!” exclama. Se da la vuelta y sale camino del campo de entrenamiento.

GORA ERREALA!!!

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