El partido imperfecto

El partido imperfecto

EL PARTIDO IMPERFECTO

Domingo, 7 de la tarde. El sol brilla después de un lluvioso fin de semana. Partido de la Real en un horario normal para un partido de fútbol. Unas cañas con los amigos comentando la previa del partido. No hay mucha tensión. La Real no se juega nada y vamos tranquilos a ver el partido. Hay bastante gente en los alrededores de Anoeta. Muchas camisetas y bufandas. Muchos niños ilusionados que vienen a ver a su equipo. Quieren verle ganar. Parece que es factible, ya que el rival es el Granada, que está luchando por no descender. La Real juega sin necesidades, pero se espera que juegue con tensión; tiene que darle una alegría a la afición después de una irregular temporada. En definitiva lo que podría ser un partido perfecto.

Se acerca la hora y Anoeta se va llenando. No hay una gran entrada, pero supera los 20.000 espectadores. La gente se sienta expectante en su localidad. Los jugadores saltan al campo entre el aplauso del público hacia los suyos. La alineación, con las consabidas bajas, no da lugar a demasiadas sorpresas. Lo más destacado la presencia de Prieto junto a Markel en el mediocentro, con Canales un poco más adelantado para ayudar a circular el balón y llevarlo arriba. Al margen de eso algún cambio de jugador en alguna demarcación concreta para que Moyes pueda seguir viendo a todos. Si todo va bien quizá podremos ver jugar a alguno de los potrillos que está en el banquillo.

El comienzo del partido el esperado. La Real tratando de llegar al área rival y el Granada cerrado tratando de aguantar. Pero el juego no es muy fluido. La gente paciente espera porque intuye que es cuestión de tiempo que llegue el primer gol de la Real y empiece la fiesta. Pero el tiempo va pasando y el gol no llega. El comienzo esperanzador se va diluyendo y la actitud de los futbolistas empieza a sembrar dudas. Llega el descanso y tal vez sea lo mejor. Se espera charla en el vestuario y que los jugadores salgan con otra actitud.

Pero la segunda parte hace que las dudas de la primera se conviertan en realidades. La inoperancia del equipo txuriurdin empieza a hacerse evidente y los aficionados entre bostezos empiezan a asumir la idea de que se irán con un 0-0 a casa y pensando que podían haber aprovechado mejor la tarde. Pero de ninguna manera esperan lo que están por venir. El Granada, viendo la desidia local, se decide a cambiar el final del guión previsto. Gol y mazazo para los realistas, más para la afición que para el equipo. Tan solo quedan 15 minutos, pero a pesar de todo la seguidores de la Real confían en la remontada. Pero la esperanza es efímera y a los 5 minutos otro mazazo. Increíble. Los aficionados se miran unos a otros aturdidos. Desilusión. Anoeta dedica a su equipo un pitada como hacia tiempo no se recordaba. Decepción.

Futbol 1ª div Real Sociedad Granada gol del Granada

Pero todavía queda más. A dos minutos del final llega el tercero de los andaluces. Desde casi el medio campo Rochina sorprende a Zubkarai en la que sin duda no era la despedida de la Real soñada por el portero. Enojo. Los aficionados no aguantan más, y Anoeta empieza a desvestirse. Las salidas se colapsan de gente mientras en el terreno de juego el balón sigue rodando. Los pocos que quedamos, miramos al campo intentando reconocer a los nuestros. El arbitro pita el final del partido, gracias señor colegiado, y cabizbajos abandonamos el estadio. Bajando las escaleras, los improperios y palabras mal sonantes nos acompañan y ni siquiera podemos destacar algo positivo en lo que hemos visto. Al final ha resultado ser el partido imperfecto.

Hasta la temporada que viene no vamos a ver más partidos en Anoeta. Cuando volvamos habremos limpiado todos los malos recuerdos que ahora mantenemos en nuestra cabeza y llegaremos repletos de ilusión. Porque el año que viene volveremos a estar. Somos txurines y eso no se va a borrar por un mal partido, otro, ni por una decepcionante temporada. Sólo esperamos que los jugadores, técnicos y directivos nos devuelvan lo que nosotros les damos. Y así, la que viene será una temporada diferente, mejor, con otros objetivos y otras ilusiones. Con más victorias y también derrotas; pero derrotas peleadas y sufridas, ya está bien de desidia, decepciones, falsas palabras y falta de actitud.

Lo que el aficionado realista quiere es entrega, ilusión, garra, pelear cada balón como si nos jugaramos un título en cada disputa, no sólo contra los ‘grandes’, contra todos. Los puntos son los mismos en cada partido, indiferente de quién esté enfrente. No somos menos que nadie, pero tampoco más. Esta temporada los siete primeros clasificados no han podido ganarnos en Anoeta, pero hemos perdido y empatado partidos contra equipos muy inferiores a la Real Sociedad. Si ponemos las mismas ganas en derrotar a los grandes que a los pequeños, volaremos alto. Pero mientras sigamos regalando desilusiones como la de ayer a los aficionados nos quedaremos donde estamos, que será lo que nos habremos merecido.

La afición no os va a fallar y el año que viene seguiremos estando aquí. No nos falléis vosotros.

GOAZEN ERREALA!!!

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