Somos bombillas

Foto: Juan Manuel Serrano Arce

Todos somos bombillas con patas porque todos transmitimos sensaciones y captamos las sensaciones que transmiten los demás”  Victor Küppers

Crisis de estado de ánimo

En esta última semana se han repetido mensajes de jugadores y técnicos apelando al positivismo en los medios de comunicación. Me quedé el miércoles con un titular de Mikel González en el que decía no querer intoxicarse del negativismo que desprende el entorno. ¿Realmente es así? ¿Estamos generando un entorno tóxico que influya negativamente en el ánimo de aquellos a los que animamos?

Las personas somos bombillas con patas porque transmitimos sensaciones y captamos las sensaciones que transmiten los demás. Cruzarán por el camino personas correctas, formales y profesionales. Y personas fantásticas con carisma que transmiten una energía superlativa. Gente que sin saber por qué hace que te sientas bien.

Con varias temporadas que han apagado nuestras ilusiones, parece que el entorno txuriurdin está en crisis de estado de ánimo. Nuestra fuente de energía se agota y en consecuencia la energía que desprendamos es de menor intensidad.

¿Estamos tan mal?

El fútbol como la vida tiene dramas sin solución. Un descenso que podríamos equipararlo a quedarse sin plaza para tu carrera haciéndote esperar un año para volver a intentarlo. Una ley concursal sería esa enfermedad larga que te obliga a parar y sacar fuerzas de flaqueza para comenzar de nuevo. El fallecimiento es la desaparición de un club.

Y no nos damos cuenta de que en nuestra burbuja la falta de estilo de juego, de generación de peligro o de búsqueda de la fórmula perfecta no son más que circunstancias adversas de las que hacemos un problema mundial. Hay que aprender a relativizar. Sobre los grandes dramas no podemos actuar. Hay cartas que nos vienen dadas y aunque sean malas, no podemos volver a repartir. Pero sí podemos jugar las que nos han tocado en suerte. Podemos actuar sobre lo adverso para transformarlo en aprendizaje.

Los que no tenemos dramas debemos agradecer todo lo que tenemos, ponernos ilusiones si no las tenemos. Ser crítico sin criticar. Disfrutar de las pequeñas cosas sin convertirnos en esos cascarrabias miraobras que lo ven todo mal. La liga acaba de empezar y sumamos cuatro de nueve. Tenemos una cantera que viene pegando fuerte. Estamos disputando la mejor liga del mundo. Gipuzkoa puede presumir de tener dos equipos en lo más alto. Y vivimos en un país envidiable. ¡Que no estamos tan mal!

La vida es una actitud

La vida es una actitud y sólo nosotros podemos elegir la nuestra. Nosotros somos la afición. Somos el motor del ánimo. La fuente de energía. La actitud multiplica y nos transforma en seres fantásticos. No debemos ser ilusos ni cerrar los ojos a los problemas. Pero tampoco hay que entrar en un bucle infinito que convierta nuestras circunstancias en problemas mundiales.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: