A EUROPA | Con alma de Conquistador.

Fuene: laregion.com

Una búsqueda comienza siempre con la suerte del principiante y termina con la prueba del conquistador.
Paolo Coelho

Buscar oro no debe de ser fácil. De hecho, seguro que el primero que lo descubriera más allá del milenio IV A.C lo haría por casualidad. Bueno, claro. ¿Cómo si no? Sin máquinas perforadoras ni medios de comunicación que difundieran su hallazgo, el boca a boca tardaría milenios en  convertirlo en el más noble y codiciado de todos los metales.

¿Qué pensaría al tenerlo en las manos? ORO… Se te tiene que ocurrir llamarlo ‘oro’ también. Lo podría haber llamado ‘rampun’ por ejemplo. Pero no. Lo llamó oro. Tres letras. Sencillo. Todas las palabras carecen de sentido hasta que las dotas de connotaciones, significados, experiencias, sonidos, imágenes.

Los siglos han hecho que baste decir que la Real encontró oro en Vigo para que uno de esos bichos raros que pasan del fútbol entienda lo felices que nos sentimos con el gol de Juanmi.

Yo pienso que los grandes de nuestra liga nunca se han tomado en serio que la Real fuera en serio. Nos han sentado en la mesa de los niños. Y jugar en muchos momentos el mejor fútbol de toda la liga podría ser para ellos como esas pepitas de oro que te encuentras al cribar arena en la orilla del río. Suerte. O pura casualidad.

Pero lo de Vigo no fue casual. No fue la suerte del principiante. La clasificación para Europa fue fruto del trabajo de toda una temporada. Fue duro. Disputado. Trabajo de mina. La lucha del conquistador. ¡Qué injusto hubiera sido quedarnos fuera!

Explosión final

Por una vez, no fantaseo con el ‘podría haber sido’. Me quedo con el ‘fue’. Porque FUE. Lo hicimos. Fuimos todos a una y la fe no sólo mueve montañas; también marca goles. Tras el 2-1 saltamos al césped desde todos los ángulos. Atravesamos televisores, océanos, transistores. Y rematamos. Y marcamos. Y… ¡OH! Desatamos toda esa emoción contenida.

Europa es nuestro oro. Y el 2-2 el resultado fetiche de nuestros mayores éxitos. Lograrlo en el noventa y tres fue resarcirnos de tantos puntos perdidos en ese maldito minuto. Cinco, sin pensar demasiado. Cinco puntos más que nos hubieran evitado un final de infarto.

Fue increíble verte protagonista de una celebración a pie de campo. ¿Cuántas veces habéis llorado de emoción viendo imágenes de otros equipos? Pues esta vez, la explosión fue REAL. Por nosotros. Por el Conquistador.

@cris_nudst

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: