EL ERROR | Más allá de la culpa

Fuente: mundodeportivo.com

El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.”
Oscar Wild

Se ha tenido que inventar el error para que el hombre se mueva en la búsqueda de las soluciones. Porque saber que puedes cometerlos te obliga a estar alerta. Solamente el que es consciente de que puede caer andará con cuidado y pondrá todos los medios para mantenerse erguido. Cuando somos niños no nos preocupan los errores. Somos libres. Naturales. Almas sin mácula. Corazones limpios sin rasguños ni magulladuras. No hay temores. Porque descubrir lo que son las amenazas forma parte del ciclo de la vida.

Aprender a vivir es ser consciente de que el mal existe. Pero la protección que te aleja del él no te permite abrirte a la vida. Y no hay nada más letal para nuestro yo que la poca tolerancia a la frustración.

Para mi el ser humano alcanza el cenit de la madurez en el momento en que aprende a convivir con el error y sabe invertir más tiempo en buscar la solución que en la auto complacencia o en la búsqueda de culpables. Pero sólo el que es consciente de sus errores puede ocuparse de enmendarlos.

La culpa del error propio, la pesadilla de la vida

¿Cuáles han sido las claves de las últimas derrotas de la Real? Seguramente, no haya una única respuesta. Ni una certeza. Dice Oscar Wild que sufrir por las culpas propias es la pesadilla de la vida. Yo estaba hoy reflexionando sobre esta frase cuando he decidido abrir Mi Rinconcito y, quién sabe si con ello pueda dar una vuelta de tuerca a esta intolerable sensación de desazón tras los últimos resultados.

Que los puntos hayan volado por errores propios es lo mejor que nos puede pasar. Si. No me he vuelto loca. Que la Real sea la única culpable de su situación es bueno. La diferencia fundamental entre la macro y la micro economía tiene que ver con el grado de influencia que tiene un ente para cambiar por si mismo el rumbo de las cosas. Una empresa puede negociar las tarifas con un proveedor influyendo directamente sobre su margen de beneficios pero poco podrá hacer por si sola para cambiar la cotización de la materia prima que incorpora en su proceso productivo.

La Real, dueña del cambio

Cuando los problemas son propios el individuo es dueño del cambio. ¿Qué tememos entonces?La gravedad viene cuando los problemas se enredan y entrelazan entre si impidiendo actuar en el principal foco del mal.

Podríamos ser perfectos.
Pero seríamos irreales
Y nosotros somos LA REAL. Y no hay nada más real que el error.

Estamos en una semana preciosa para no volver a caer en la misma piedra. Y el premio puede ser tan grande que nos haga olvidar (un poco) esta mala racha. Y ¿sabéis? Prefiero un corazón con heridas cicatrizadas que uno limpio, pues a éste aún le queda mucho por aprender. Las cicatrices son batallas ganadas. Y la primera batalla que libramos es la que nos enfrenta a nosotros mismos. Luchemos. Cicatricemos. ¡Y a volver a ganar!

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