AÑO I D.C | Amor a primera cercha

Fuente: vía @Anoeta2019

Y era como si a su obra le faltase el fervor de esa alegría ágil que, como ninguna otra cualidad, produce el encanto del público.

Thomas Mann (Escritor Alemán, 1875 – 1955)

Si a estas alturas aún no usas la palabra “cercha” como parte de tu lenguaje habitual es que no sigues de cerca la revolución txuriurdin que se está gestando en Tierra Santa. Anoeta está experimentando la esperada metamorfosis que lo convertirá, por fin, en el Estadio de Fútbol que un club histórico merece.

La obra

La entrada de las primeras máquinas hace un año fue la señal que esperábamos para confirmar que el sueño sería por fin una realidad. Vinieron las recreaciones 3D, las vistas aéreas del proyecto, los plazos de ejecución y nuestra imaginación no paraba de volar. Vimos caer el fondo sur y jornada a jornada de la 2017-2018 su evolución nos ponía los dientes cada vez más largos.

Primero, vino la destrucción de la grada. ¡Parecía un estadio de país en guerra! Las fotos desde el miniestadio dejaban ver el interior. Una imagen extraña e insólita. Luego el desescombro, la cimentación de la nueva grada, la aniquilación de las pistas, las lonas que cubrirían el destrozo con los dibujos de marrazketabar. Una grada supletoria colocada pie de campo nos hizo experimentar el fútbol desde cerca. Como un ensayo general de lo que vendrá después.

Un panel gigante separó la obra del césped y por detrás, la grada Aitor Zabaleta iba tomando forma. El fin de la liga marcó un antes y un después. Con la elección de las nuevas localidades, trajimos al plano Real nuestras ilusiones. Los trabajos avanzaban en el interior y el exterior se convirtió en un paisaje espacial. Campos de estructuras triangulares blancas. Megaestructuras que se iban convirtiendo sin darnos cuenta en el símbolo más brutal de nuestros deseos más inconfesables.

Año I Después de la Cercha

Y pasó. 

La primera izada cambió para siempre la silueta del estadio. Fue amor a primera cercha. Luego vendría la segunda, cuyas formas recordaban a un gigante dormido. La tercera coronó la Grada Aitor Zabaleta y la cuarta encajó el encuadre más perfecto del cielo de Donostia. Ya nada es lo mismo. Quizás se nos haya ido la cercha de las manos y hayamos perdido la cabercha de tanto mirarlas… Este fervor que crece en la afición explotará y de qué manera el día que el Futuro Anoeta abra sus puerta en septiembre. Y aumenta día a día conforme se va acerchando la fercha.

Se podrá beber cervercha con alcohol en el interior hasta quince minutos antes del comiendo del partido. Esta semana, han empezado la colocación de los asientos que son de un azul perfecto. Los hemos podido ver de cercha en la nueva tienda de la calle Elkano.

Sin remedio somos cerchalovers. Amantes del cambio. Siervos de un poder superior que velará por nosotros desde allí arriba. Garantes de una nueva forma de entender el fútbol. Sacerchotisos de una nueva religión que nació el día del cambio. Con la cuarta revelación las piezas han quedado encajadas y empezará a cumplirse la profecía.

“Y el fútbol se acerchará a sus fieles y volverán los cánticos de júbilo. En su Grada con nombre Eterno, se celebrarán toda suerte de victorias y Copas. Así será. Y velado por los Cuatro Elementos el Día de La Cercha dominará Tierra Santa hasta el fin

#CerchaLovers

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