Otra temporada que muere en Balaídos

Como ya pasase hace dos campañas, la Real Sociedad cierra su temporada en Balaidos, jugando contra el Celta. Esta vez no fue por calendario, porque temporada sigue quedando, pero sí por resultados. Otra vez el equipo ha vuelto a naufragar en un partido que había que ganar sí o sí. Algo, además, esperado por todo el mundo, pero que no por eso deja de cabrearte.

Lo peor de todo es que la actitud del inicio del partido dejaba entrever que, por una vez, el equipo se había creído su discurso e iba a dejarse la piel desde el principio hasta el final para intentar engancharse definitivamente a la lucha por Europa. Un inicio arrollador que hacía que en los primeros 15 minutos de partido este sólo fuese en una dirección. 

Sin embargo, no materializar las ocasiones que tienes termina saliendo caro, y poco a poco el encuentro iba a ir equilibrándose gracias al empuje de un Celta que se jugaba muchísimo. Aún así, en el minuto 32, y gracias a un penalti dudoso sobre Oyarzabal, Willian José iba a adelantar a los de Imanol en el marcador.

Fue a partir de ese momento cuando el encuentro empezó a torcerse de todas las maneras posibles. Empezaba con molestias de Rulli, con un aumento de la lluvia y el viento, que poco a poco iba convirtiendo el campo en un barrizal, pasando por el equipo A y por una expulsión absurda.

Pero yendo paso a paso, después del merecido 1-0 del descanso la realización enfocaba el túnel de vestuarios con una persona del Celta hablando con el árbitro, un grupo de gente cantando como si el partido hubiese acabado ya y a un Sandro Ramírez que no sabía muy bien dónde meterse, pero que al menos no se estaba cayendo.

Con el viento en contra, poco iba a tardar en aparecer el primer fallo gordo, de Raúl Navas, acompañado de un penalti de Gero Rulli que se abría la cabeza por primera vez, y ya en el minuto 51 el partido volvería a nivelarse. Poco a poco el carácter del inicio del partido iba decayendo hasta quedar en unos jugadores tranquilos con el punto y con muy poca intensidad. Y en una jugada de poca intensidad alguien se iba a inventar una agresión de Willian José donde no la había, ese alguien informaría a Melero López, al que desde el VAR tampoco le iban a decir que no, igual ni estaban mirando el monitor, quién sabe, y este terminaría expulsando a un atónito Willian José.

Fue entonces cuando apareció quien debía aparecer y, tras un error de bulto de un Gero Rulli que venía en un altísimo nivel, remontaría el partido para los suyos. A partir de ahí a nuestros chicos les entró la urgencia de ganar y alguno tiró de carácter, pero ante las paradas salvadoras de Rubén Blanco y el desajuste que se producía cada vez que el equipo perdía el balón, el resultado fue que en vez del 2-2, lo que se consiguió fue el 3-1, tener que sufrir 7 minutos de descuento y volver a ver a Rulli sangrando.

Al final estaba claro que la pelea por Europa iba a durar poquito. Otra temporada que se cierra y ya toca, de verdad, tomar decisiones pensando en la próxima, que esperemos que no vuelva a ser igual que las últimas 2. 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: