La delgada línea entre la felicidad y la tristeza

La experiencia de la vida nos demuestra que en cuestión de segundos, distintos factores pueden hacer que pasemos del más tierno de nuestros sueños, a nuestra pesadilla más horrenda.
Esta noche, nuestra querida Real Sociedad nos ha hecho cruzar en muy poco tiempo esa delgada línea que separa la felicidad extrema, de la tristeza más profunda, al caer por 2-4 ante el Fútbol Club Barcelona en el estadio de Anoeta, a pesar de realizar una colosal primera parte, que merece ser reconocida con letras de oro.
El partido de hoy, que ha sido el epílogo de la primera vuelta de la liga 2017-2018, resume perfectamente lo que ha sido el dubitativo caminar realista en esta primera mitad de campeonato.
Una Real capaz de competir de tú a tú contra uno de los mejores equipos del mundo, hasta el punto de desbordarle en muchos momentos, ser capaz de generar numerosas ocasiones de gol y colocarse con dos goles de ventaja. Pero al mismo tiempo, un equipo que va perdiendo gas a medida que avanzan los minutos, y acaba sucumbiendo como consecuencia de los regalos defensivos concedidos (unidos en el partido de hoy a la temida pegada culé).
A estas horas de la noche, todas las miradas apuntan hacia Gerónimo Rulli, y ya no por los errores que pueda cometer, sino por esa extraña sensación de apatía que se ha convertido en su seña de identidad, y que hoy ha tenido su punto culminante en el cuarto gol culé, con una incalificable estatua.
Nunca me ha gustado culpabilizar a un jugador en concreto de una derrota, pero comprendo que en estos momentos, la afición realista esté indignada y dolida con un guardameta que en su día, nos aportó mucho, pero que ahora mismo, parece tener su pensamiento muy lejos de Donosti.
Los aficionados realistas somos benevolentes y sabemos perdonar cualquier error, pero nunca justificaremos la desidia.
Sintiéndolo mucho, Rulli ahora mismo se asemeja corporal y emocionalmente a aquel inseguro portero sueco llamado Mathias Asper que jugó en nuestra Real por el capricho de Javier Clemente a finales del año 2000. Gero parece un alma en pena que divaga por el césped sin ilusión, y al que le quema el balón. De cara a la temporada que viene, debemos plantearnos seriamente contratar un nuevo portero, salvo que Rulli dé un giro importante en su rendimiento en la segunda vuelta.
Centrándome en la crónica del partido, en una lluviosa y fría noche de enero, más de 26.000 almas nos hemos dirigido a Anoeta, para llenar prácticamente el actual aforo del estadio, y acompañar a nuestros héroes en su difícil batalla ante el invicto Barcelona.
Eusebio movió varias piezas habituales a la hora de configurar el once inicial. La ausencia de Íñigo Martínez, hizo que Raúl Navas recuperara la titularidad como central, mientras que Kevin volvía al lateral. La apuesta más personal de Eusebio, fue confiar en Sergio Canales y Juanmi, en detrimento de Oyarzábal y Januzaj que parecían apuntar a titulares en la previa del partido.
El técnico de La Seca arriesgó con estas decisiones poco populares, y acertó porque la Real iba a ser capaz de borrar del campo al Barcelona en una inmaculada primera parte.
Tras unos emotivos prolegómonos marcados por el homenaje a Maialen Lujanbio, cuyos bertsos erizaron nuestra piel, comenzaría la contienda.
La Real en los primeros 45 minutos, dio una exhibición de buen fútbol. No podemos pasar de puntillas sobre ello. El orgullo y la emoción que hemos sentido viendo a la Real empequeñecer al todopoderoso Barcelona, han sido para recordar.
Tras unos primeros compases de tanteo, la Real cogió enseguida la batuta, y en el minuto 10, se adelantaría en el marcador con un sensacional remate de Willian José tras una medida asistencia de Xabi Prieto. Era el 1-0, Anoeta empezaba a rugir, y el Barcelona empezaba a temblar ante la posibilidad de volver a caer en nuestras garras.
Lejos de contemporizar, la Real siguió buscando la portería de Ter Stegen.
El maligno colegiado González González anuló vergonzosamente un gol legal a Willian José en el minuto 28, al decretar una inexistente falta previa de David Zurutuza, pero la Real no se dejó intimidar por tal atropello, y siguió dominando y llegando con asiduidad a la meta rival.
El Barcelona por su parte, era incapaz de rematar entre los tres palos de Rulli.
En el minuto 34, un imperial Sergio Canales (en mi opinión, el mejor jugador de la Real esta noche), engaña a la defensa del Barcelona yendo hacia terreno propio para posteriormente idear un impresionante pase hacia Juanmi, que dispara. El esférico rebota en un defensa cule, y besa las mallas. El malagueño recuperaba su idilio con el gol en su regreso a la titularidad.
Era el 2-0, y todos los seguidores realistas gritábamos de júbilo. El Txoriak Txori (que se ha convertido en el segundo himno de la Real), sonaba con altavoz en mano desde el fondo de la peña Bultzada Txuri Urdin, y nuestros ojos empezaban a derramar lágrimas de emoción porque veíamos cerca volver a ganar un año más al Barcelona en nuestra casa, y proteger nuestro santo grial de la imbatibilidad.
Sin embargo, poco antes del descanso llegaría el 2-1 por obra de Luis Suárez tras una buena jugada combinativa del Barcelona.
Tras la reanudación, recibiríamos enseguida dos jarros de agua fría. En el minuto 50, el Barcelona logró el 2-2 con una vaselina de Luis Suárez, y en el minuto 55, Zuru se rompía ocupando su vacante Zubeldia (las primeras informaciones apuntan a que Zuru estará de baja varias semanas, lo cual es motivo de seria preocupación).
Con el 2-2, la Real siguió sin perder la cara, pero poco a poco, el peso de la lógica empezaba a imponerse. La maquinaria culé empezó a carburar, y fue ganando espacios. La lluvia arreciaba cada vez con más fuerza, y desde la grada animábamos lo mejor que podíamos a nuestra Real
En el minuto 71, llegaría la jugada que marcó definitivamente el partido. Gero Rulli bombea el balón sin fuerza hacia el centro del campo dejando vendida a su defensa . El Barcelona lo aprovecha, afila sus dientes, y el carnicero Suárez no perdona y bate a un pasivo Rulli.
Decía el mítico ex portero realista Josetxo Araquistain, que “”El mayor enemigo de un portero no es el delantero contrario. Ni los extremos. Ni los centrales. El enemigo de un portero es el balón.”
Rulli cada vez que recibe un balón, tiembla, nos hace temblar, y finalmente, nos condena.
El 2-3 fue un golpe muy duro. Januzaj entró por Xabi Prieto (previamente Oyarzábal había sustituido a Juanmi), pero la estructura del Barcelona en el segundo periodo era mucho más compacta, y apenas tuvimos chances.
En el minuto 85, Messi puso la puntilla con un lanzamiento de falta desde más de 30 metros de distancia, frente al que Rulli se limitó a quedarse petrificado, sin tan ni siquiera hacer ademán de intentar detener el remate. Era el 2-4, y Anoeta empezó a vaciarse a ritmo acelerado. Del éxtasis del principio, habíamos pasado al dolor y a la frustración.
11 años después, el Barcelona ganaba en San Sebastián, y amenaza con arrebatarnos el récord de la imbatibilidad si alguien no derrota a los culés en los próximos doce partidos.
Con esta derrota, la Real concluye la primera vuelta en un triste 15º lugar, aunque sigue teniendo más cerca Europa (a 4 puntos), que el descenso (a 7 puntos).
Por mi parte, sigo teniendo fuerzas para seguir creyendo, porque la Real tiene materia prima, estilo, y también actitud como han demostrado la inmensa mayoría de nuestros jugadores en el día de hoy, y un entrenador que cuenta al menos con mi máxima confianza.
Queda media liga por delante, para demostrar que esa delgada línea de la que hablaba al principio de mi crónica, tiene también su camino inverso.
De todos modos, necesitamos un compromiso máximo de todos nuestros jugadores, y actitudes pasivas en puestos tan determinantes como el de la portería, pueden tirar por la borda el trabajo del colectivo.
Ánimo Real, recuperémonos, y centrémonos en derrotar el próximo domingo a un rival directo como el Celta, para engancharnos en un sueño que aún no ha terminado.
Aupa Real !!!!

Puntuación de los jugadores (de 0 a 10)

Rulli 1
Kevin 2
Raúl Navas 5
Diego Llorente 4
Odriozola 5
Illarramendi 7
Zurutuza 8
Canales 10
Juanmi 7
Xabi Prieto 8
Willian José 8
Zubeldia 5
Januzaj 5
Oyarzábal 5

Clasificación general tras 27 partidos (19 en liga + 6 en UEFA + 2 de Copa del Rey)
Xabi Prieto 163

Illarramendi 161

Willian José 152

Oyarzábal 143
Odriozola 131

Canales 131

Rulli 130

Januzaj 120

Diego Llorente 118

Zurutuza 120

Juanmi 103

Íñigo Martínez 86

Vela 80

Zubeldia 80

Aritz Elustondo 69

De la Bella 68

Kevin 69

Bautista 49

Raúl Navas 47

Gorosabel 29

Ruben Pardo 19

Agirretxe 13

Toño Ramírez 10

Guevara 6

Carlos Martínez 1

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