Humillación histórica

¡¡Vergüenza, dolor, y rabia!! Nuestra Real Sociedad ha completado esta noche uno de los ridículos más grandes de su historia, tras ser eliminada de los 16º de Final de la Copa del Rey 2017-2018, al caer por 2-3 ante el Lleida en el estadio de Anoeta, y ser apeada por el valor doble de los goles en campo contrario.
Cuando el corazón se rompe en mil pedazos, cuesta mucho medir las palabras. Ni en la peor de mis pesadillas, podía imaginarme que la Real fuera a decir adiós esta noche a la Copa del Rey, y menos aún de una forma tan calamitosa.

Aún no lo he asimilado, y me gustaría creer que es un mal sueño del que me despertaré.
He defendido y seguiré defendiendo a la inmensa mayoría de integrantes de esta plantilla y a este entrenador, porque a mí particularmente, me han devuelto la ilusión, con el regreso a Europa, pero hoy todos ellos merecen someterse a un tercer grado por parte de una afición humillada a quien esta noche le costará conciliar el sueño.

Hoy siento una profunda decepción con mi equipo del alma, y temo que esta punzante eliminación pueda suponer un punto de inflexión que deje un daño moral, el cual pueda marcar el destino de esta temporada.

La historia moderna de la Real Sociedad está llena de episodios deshonrosos ante equipos de 2ª B (Hospitalet, Beasain, Zamora, Mirandés…..), pero hasta hoy, sólo había un precedente txuri urdin de caer eliminado ante un equipo de la categoría de bronce en una eliminatoria de 180 minutos.
Fue en noviembre de 1995, cuando el Numancia nos eliminó en la tanda de penaltis en Anoeta (2-0 en Los Pajaritos, y 2-0 en Anoeta). Al menos, en aquella ocasión, nos quedó el consuelo de que la Real tuvo una actitud de remontada en su casa.

Hoy en cambio, la Real ha sufrido una de los mayores bochornos de su historia. ¿Cómo es posible que un equipo de Primera que en la ida venció 0-1, y que en la vuelta, va ganando 2-0 al descanso, se haya podido dejar sorprender por un equipo amateur? ¿Relajación? ¿Falta de coraje? ¿Miedo escénico cuando el Lleida ha empatado la contienda?
En una tarde de perros, unos pocos pero valientes aficionados, pasadas las siete de la tarde, hemos salido a la carrera de allí donde nos encontrásemos (lugares de trabajo, casa…..), sorteando los miles de charcos que inundaban las calles donostiarras, capeando como podíamos la intensa lluvia, y llegando empapados a Anoeta.

Allí nos esperaba una Real a la que no queríamos dejar sola, en un encuentro que todo hacía indicar que debía ser un puro trámite, por el resultado de ida, y por la presunta diferencia de nivel entre ambas escuadras.
Debo reconocer que Anoeta registró una pobre entrada, y que durante gran parte de la contienda sólo se escuchó a la bulliciosa representación de seguidores del Lleida que no cejaron de animar desde las gradas superiores de la Tribuna Este.

En el once inicial de Eusebio, muchas caras nuevas, destacando la reaparición de Carlos Martínez, tras casi un año en el dique seco. Una buena noticia, pero hacerle jugar los 90 minutos ha sido una decisión a mi juicio precipitada, ya que Txarli aún está falto de ritmo, como al menos a mí me ha parecido a medida que han ido pasando los minutos.
Por lo demás, bastantes rotaciones. Toño Ramírez, titular, como portero de la Copa, Diego Llorente y Navas de centrales, De la Bella, lateral. Rubén Pardo y Canales como pivotes, con Xabi Prieto y Vela, en las bandas, y como jugadores más adelantados Bautista y Juanmi.

En el minuto 3, Bautista tuvo una buena ocasión para el 2-0, aunque acto seguido una peligrosa internada de Moussa por la banda izquierda con un centro venenoso, nos hizo ver que el Lleida no había venido a San Sebastián de vacaciones.
El partido no tenía dueño, aunque el gol de cabeza de Diego Llorente en el minuto 23, dio a la Real tranquilidad. Incluso antes del descanso, la Real incrementaría su ventaja tras un gol de Juanmi que sólo ante el portero Diego Rivas, le dribló y marcó a placer.

Los jugadores se iban al túnel de vestuarios con el 2-0. Todo iba como preveíamos. Sin brillo, pero sin sufrimiento, la eliminatoria parecía más que sentenciada. Durante los 15 minutos de descanso, los aficionados comíamos tranquilos nuestros bocadillos, e incluso dialogábamos con nuestros compañeros de fila sobre temas insustanciales de la vida, porque ya nos veíamos en octavos de final y poco había que hablar sobre lo que estábamos viendo en el césped.
Ilusos de nosotros, no sabíamos que la Real nos iba a ofrecer una de las segundas partes más patéticas, dolorosas y ridículas que nuestros ojos hayan visto nunca. Los primeros minutos de este segundo acto fueron de puro tanteo. Eusebio lo debió ver tan sencillo, que en el minuto 54, decidió dar descanso a Xabi Prieto para dar entrada a Zubeldia.

Ahí empezó a morir la Real. En el minuto 55, Núñez entra por nuestra área ante la pasividad de nuestra zaga, y recorta distancias. Segundos después, Toño Ramirez comete un claro penalti sobre Moussa, que decreta Martínez Munuera. El delantero del Lleida, Manu Molina ejecuta la pena máxima, y aunque Toño roza el balón no evita que bese las mallas.
En dos minutos, pasamos del sosiego del 2-0, al pánico del 2-2. Un escalofrío recorrió por toda Anoeta. Jugadores y aficionados éramos conscientes de que un gol del Lleida nos dejaba fuera.

Quedaba más de media hora, y confiábamos en que la Real tuviera el amor propio de reaccionar, volver a coger ventaja, y tranquilizarnos. Pero no. Eusebio a la desesperada puso en el césped a Zurutuza y Oyarzábal, en lugar de Rubén Pardo y Bautista, pero la Real apenas hilvanaba jugadas claras de peligro (la más clara la tuvo Oyarzábal con un tiro que salió fuera por poco).
Por su parte, el Lleida llegaba poco, pero cada vez que se acercaba a nuestra área, nuestro corazón se paraba. Se percibía que nuestros jugadores temblaban de miedo, y no parábamos de mirar al reloj deseando que esto terminara con una clasificación sufrida pero válida.

Pero el destino tenía reservado al Lleida el premio que seguramente mereció. En el minuto 86, un centro bombeado permitió cabecear a Bojan Radulovic y batir a Toño Ramírez que en mi opinión, pudo haber hecho mucho más para evitar el gol.
El 2-3, provocó una escampada de Anoeta. Muchos aficionados se fueron, otros muchos silbaron (ya antes del 2.3, la ira era palpable en la grada). En los últimos compases, dos jugadores del Lleida fingieron calambres para perder tiempo, y la Real fue incapaz de salvar los muebles con un gol salvador, remitiéndose sus vanos intentos a faltas, centros, y córners mal ejecutados.

Avergonzados decíamos adiós a las primeras de cambio de la Copa del Rey, mientras que los jugadores del Lleida celebraban su clasificación como un título (segunda visita del Lleida en su historia a Anoeta, y segunda victoria, y en ambas ocasiones, nos marcaron 3 goles).

Nadie se salva de este desastre:
– Nuestro entrenador al que tanto admiro, se ha equivocado gravemente vendiendo la piel del oso antes de cazarlo.
– Toño Ramírez en su gran oportunidad, no ha estado a la altura encajando un gol evitable, y con constantes errores en el juego aéreo.
– Nuestros centrales se han mostrado blandos y lentos, destacando el bajísimo nivel de Raúl Navas.
– Rubén Pardo sigue siendo una sombra andante, y su salida debe producirse en estas mismas Navidades porque su presencia en la Real es dañina para nuestro club.
– Cada segundo de más que Vela sigue perteneciendo a la Real, su saco de gloria pasada se sigue rompiendo (por el bien de todos, Carlos, haz las maletas e instálate en Estados Unidos, te agrademos los servicios prestados, pero sal ya por favor)

Aunque el gran fracaso es del colectivo. La Real hoy ha tirado por la borda, muchas de las virtudes que le habían devuelto a la nobleza. Concluye así la breve andadura de la Real en la Copa, con un suspenso sin paliativos, como calificación final.
De todos modos, confío en que la Real se levante. Aún estamos vivos en Liga (vamos séptimos), y en la UEFA Europa League (clasificados para los 16º de Final), que sigue siendo el sueño más hermoso y ambicioso para esta temporada y que está guardado en nuestro corazón como nuestro mayor tesoro.
No podemos negar que esta Real tiene un grave problema de identidad en Anoeta, pero no hay mal que por bien no venga, y quizás esta caída haga sacar el orgullo a una plantilla que debe ser consciente de que por mucha calidad que tenga, si pierde su garra, está condenada a sufrir ridículos tan sonoros como el de hoy ante el Lleida.
Ánimo Real, y a reaccionar !!!!!

PD: La eliminación del Athletic ante el Formentera que acabo de conocer, no sana pero sí al menos, alivia nuestro dolor. En el ente autonómico, no tendrán ganas de ahondar en nuestra herida, porque bastante tienen con lo suyo.

Puntuación de los jugadores (de 0 a 10)
Toño Ramírez 1
Carlos Martínez 1
Diego Llorente 1
Raúl Navas 0
De la Bella 1
Rubén Pardo 0
Canales 1
Vela 0
Xabi Prieto 5
Juanmi 3
Bautista 2
Zubeldia 0
Oyarzabal 2
Zurutuza 3

Clasificación general tras 20 partidos (13 en liga + 5 en UEFA + 2 de Copa del Rey)
Xabi Prieto 120
Willian José 113
Illarramendi 109
Oyarzabal 109
Canales 97
Odriozola 94
Rulli 92
Diego Llorente 89
Juanmi 89
Januzaj 83
Zurutuza 74
Vela 67
Aritz Elustondo 61
Kevin 58
De la Bella 55
Zubeldia 53
ÍñigoMartínez 52
Bautista 46
Raúl Navas 32
Gorosabel 29
Ruben Pardo 19
Agirretxe 13
Toño Ramírez 10
Guevara 6
Carlos Martínez 1

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: