¿Dónde queda la vergüenza?

¡Se acabó! Una indolente Real Sociedad cayó esta mañana con justicia por 2-1 ante el Espanyol de Barcelona en el estadio Cornellá El Prat, en un indigno partido del equipo txuri urdin que sepulta definitivamente las remotas esperanzas europeas que algunos ilusos aficionados aún queríamos mantener en nuestro corazón

He intentado durante esta temporada, defender lo indefendible, en estos meses he puesto esfuerzo, ilusión y muchas horas de mi vida para escribir cada previa y cada crónica con un espíritu constructivo a pesar de tener el alma destrozada (seguro que bastantes más horas que las que nuestros jugadores dedican a diario en “trabajar” en Zubieta), pero ya no tengo más fuerzas de seguir haciendo el ridículo.

Nuestro Consejo y nuestra Dirección Deportiva han quedado retratados con una pésima planificación de temporada, el proyecto de Eusebio Sacristán ya no tiene más recorrido (me duele decirlo, pero hay que ser realistas), y nuestros jugadores que como siempre serán los que saldrán inmunes de la mayor parte de las críticas, han demostrado una apatía y un conformismo que rayan la falta de profesionalidad.
Lo empecé a percibir en la noche del Villamarín, y hoy ha quedado aún más de manifiesto.

Estos jugadores no tienen ni la más mínima intención de luchar por ser séptimos, y acortar sus vacaciones veraniegas. Su único objetivo es cumplir en Anoeta, para calmar a la masa y fuera de Donosti, guiarse por la ley del mínimo esfuerzo. Si con ello, sirve para puntuar, bien. Si no, les da lo mismo.
Cualquier parecido razonable de aquella ambiciosa Real que hasta no hace muchos meses, jugaba con carácter, personalidad y valentía lejos de casa, con la Real de ahora, es pura coincidencia.

En una soleada mañana de domingo en Cornellá, Eusebio decidió introducir una única variación respecto al equipo que derrotó al Alavés el pasado domingo en Anoeta. Willian José volvía a la titularidad en detrimento de Bautista.
Dos indecisiones periquitas permitieron a la Real contar con dos claras ocasiones de gol en los primeros 4 minutos, pero un pasivo Juanmi disparó sin convicción, mientras que un más combativo Willian José estuvo cerca de hacer diana.

Tras este espejismo inicial, más producto de deméritos ajenos que de voluntad propia, el partido entró en un decorado con claro dominio espanyolista. Una Real lenta, fallona y que ni tan siquiera fue capaz de escudarse en la posesión, concedía numerosas ocasiones de gol al Espanyol.
Incluso Moyá, que tanta seguridad nos mostró en su début, erró en más de una ocasión con el juego con el pie, aunque sí blocó con acierto los disparos del Espanyol. La banda de Alberto de De la Bella era un coladero, y el Espanyol se sentía superior.

Sin embargo, ironías del destino, un arrebato de rabia de Willian José, uno de los pocos jugadores realistas con corazón noble, permitió al brasileño recuperar un balón, y encarar a Pau López, al que batió sin apenas ángulo. Sin hacer prácticamente nada, la Real estaba ganando 0-1.
Si creíamos que con el marcador a favor, la Real se encontraría más cómoda, y buscaría certificar el triunfo, nos volvimos a equivocar.

En el segundo periodo, el Espanyol siguió jugando con mucha más intensidad que el nuestro.
Tras varios avisos (incluidos una gran parada de Moyá, y un jugador realista sacando el balón en la línea de gol), llegaría el 0-1 con un disparo de Leo Baptistao ante la presencia pasiva de una defensa txuri urdin completamente desbordada.

Con el 1-1, la Real seguía sin reaccionar, y el banquillo tampoco. Los cambios de Eusebio volvieron a ser surrealistas, cuando decidió quitar a Juanmi por Zurutuza, y sobre todo cuando quitó a nuestro único delantero (Willian José), para dar entrada a Januzaj, mientras Bautista seguía esperando su oportunidad.
En el minuto 72, tras un clamoroso error de De la Bella (increíble que haya jugado los 90 minutos), el Espanyol monta una contra, y Moyá se ve obligado a cometer un penalti.

Gerard Moreno lanza la pena máxima, Moyá despeja, pero el esférico vuelve al propio Moreno que remacha a la red. Era un 2-1, que sin duda merecía el Espanyol.
Con el marcador en contra, la Real se dio cuenta que estaba disputando un partido oficial de liga, y jugó ya a la desesperada, con más velocidad y verticalidad. A falta de unos 10 minutos para acabar Bautista, entró por Canales. Los escarceos finales no tuvieron el fin deseado (un suave cabezazo de Héctor Moreno fue el mejor chance), y la derrota se consumaba con el pitido final de Mateu Lahoz.
La Real perdía en su campo fetiche, y no podía poner ninguna excusa.

Con este nuevo descalabro, la Real se hunde ya irremediablemente en las profundidades del limbo. Un lugar sin sensaciones, sin frío, sin calor, sin vida, sin alma, y sin ilusiones. Un escenario cómodo para el futbolista profesional, y un tormento para el aficionado.
Aún nos restan 10 largas jornadas para acabar con esta infumable temporada. Por cariño y devoción a la Real seguiremos yendo a Anoeta, seguiremos viendo por televisión los partidos a domicilio, e incluso seguiremos celebrando sus goles, aunque nuestro corazón llore.

Sin embargo, ya es hora de que la afición hable. El próximo sábado en Anoeta, Aperribay tiene que sentir que esta afición está hastiada de seguir creyendo, y de que algo hay que hacer.
La temporada 2017-2018, ya ha muerto emocionalmente para la Real. Disfrazaremos nuestro estado de ánimo, con alguna victoria o con el derby ante el Athletic, pero el balance es nefasto, salvo que ganemos 8 de los últimos 10 partidos, argumento que no deja de ser una broma de mal gusto, para que los que estamos viendo en lo que se ha convertido la Real.

Poco a poco, la ilusión se ha ido evaporando, y hoy yo al menos, no veo ninguna luz en este final de liga.
Ojalá termine ya esta interminable travesía por el desierto, y se adopten las medidas necesarias para que la falta de vergüenza no sea el signo de identidad de nuestra querida Real.
Basta ya !!!

Puntuación de los jugadores (de 0 a 10)

Moyá 4

De la Bella 0

Diego Llorente 3

Héctor Moreno 2

Odriozola 5

Illarramendi 4

Zubeldia 3

Canales 4

Oyarzabal 3

Juanmi 1
Willian José 6
Bautista 3
Januzaj 3
Zurutuza 3

Clasificación general tras 38 partidos (28 en liga + 8 en UEFA + 2 de Copa del Rey)
Illarramendi 224
Oyarzabal 199
Odriozola 197
Xabi Prieto 195

Canales 194
Willian José 181
Januzaj 162
Rulli 157
Diego Llorente 155
Zurutuza 150
Juanmi 141
Zubeldia 140
De la Bella 101
Aritz Elustondo 93
Íñigo Martínez 89
Vela 80
Bautista 78
Kevin 76
Raúl Navas 72
Agirretxe 44
Gorosabel 34
Héctor Moreno 25
Moyá 21
Ruben Pardo 19
Guridi 17
Toño Ramírez 15
Guevara 6
Carlos Martínez 1

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