Y el futbol dejó de ser de los aficionados

Foto as.com

Y el futbol dejó de ser de los aficionados

No es algo que esté pasando; es algo que ha pasado. Ocurrió un día mientras buscábamos un bar con televisión para ver un partido de la Real cuando jugaba fuera. Ocurrió cuando dejamos de hacer otro tipo de planes para ver un Barça-Madrid. O cualquier tarde lluviosa de invierno cuando nos quedamos en casa viendo un Granada-Getafe.

Ha sido un proceso paulatino. Empezó de manera sutil; inocente diría. En un principio el fútbol era los domingos a las 5 de la tarde. Con excepción de la particularidad de los equipos canarios que jugaban en su campo a las 6, hora peninsular, por aquello de la diferencia horaria.

Y luego estaba el partido en abierto que solía ser los sábados a la noche. Cuántos desencuentros matrimoniales, salidas a cenar frustradas y noches de abstinencia amatoria tuvieron lugar como consecuencia de esta cita semanal con el fútbol televisado.

Entonces llegó el fútbol codificado. Un partido los domingos a las 7, pero sólo para los abonados a Canal +, el resto veíamos una secuencia de rayas que nos impedía apreciar nada. Aún y todo la gente salía rauda y veloz de los campos de fútbol, donde acababan de presenciar el partido de su equipo para seguir viendo más fútbol.

Y las mentes pensantes del mundo audiovisual se dieron cuenta que ahí había negocio. Que el fútbol era el deporte rey y que la gente estaba dispuesta a consumir más fútbol, hasta hartarse. Y lo que era un partido de fútbol en codificado se convirtió en un abanico de horarios diferentes para poder pasar prácticamente todo el fin de semana viendo fútbol. Eso sí, previo pago de una cuota mensual.

@JaviClemente_ vía Twitter

@JaviClemente_ vía Twitter

A pesar de todo, los horarios venían a ser medianamente razonables. Sábados tarde y noche, domingos tarde, e incluso se extendió a los viernes noche, dando comienzo a fines de semanas repletos de partidos en las pantallas.

Posteriormente empezaron a emitirse partidos en abierto incluso los lunes por la noche, llegando a haber semanas en las que todos los días podía verse algún partido de fútbol, contando con las competiciones europeas.

Mas los empresarios vieron el auge del balonmpie en China y quisieron aprovechar el tirón en el país asiático, el más poblado del mundo, y por tanto con una audiencia potencial muy grande. Pero el problema está en la diferencia horaria; y había dos opciones o se emitían partidos en China en horas fuera de las consideradas franjas horarias televisivas importantes, o se cambiaban los horarios de los partidos de La Liga.

Y se optó por la comodidad de los televidentes chinos, que están deseosos de pagar por ver fútbol de una gran liga mundial, en detrimento del aficionado local que tendría que cambiar sus hábitos de vida para poder asistir a los partidos de su equipo de toda la vida.

De esta forma, y para satisfacer tanto a los países asiáticos como a los del continente americano, pero sobre todo para regodeo de los empresarios del mundo televisivo que se estarán frotando las manos codiciosamente, esta año podrá haber partidos de liga en horarios tales como sábados a las 13 horas, domingos a las 12 horas, sábados o domingos a las 16’15 horas, o partidos que más parecerán afterhours que darán comienzo viernes o sábados a las 23 horas.

Una vez más los poderes económicos hacen gala de su condición de avariciosos y dan la espalda a la gente, ya que de toda esta situación los mayores perjudicados serán los aficionados. Aficionados que empiezan a dejar de ser importantes para los clubes. Clubes que se dejan hechizar por las ingentes cantidades de dinero que les aportan los ingresos televisivos. Ingresos televisivos que se han convertido en importantísimos porcentaje de los presupuestos de todos los equipos profesionales.

Foto gipuzkoasport.com

Foto gipuzkoasport.com

Y de esta manera, Anoeta volverá a registrar una paupérrima entrada esta noche a las 22 horas contra la Unión Deportiva Las Palmas. Y es que muchos aficionados venidos desde distintos pueblos de la provincia, o desde la misma Donostia que mañana tengan que madrugar, un sinfín de ilusionados niños realzales que empiezan a ver mermado su ánimo temporada tras temporada al ver cómo se pierden un montón de partidos debido a los pésimos horarios impuestos, padres de familia que no pueden ‘liberarse’ de sus responsabilidades domésticas en esas horas intempestivas, y una infinidad más de aficionados cada cual con su motivo, no podrán acudir hoy al campo hoy ni llenar sus gradas, ni animar al equipo, ni disfrutar (o no) con su juego.

Pero eso parece no importarles a los clubes. Al fin al cabo los ingresos por abonos y entradas apenas son del 20% del presupuesto si es que llega, y por el contrario los amos (las televisiónes) aportan más del 50% en la mayoría de los casos.

“Poderoso caballero es don dinero” – Francisco de Quevedo

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: