En busca del alma perdida

Finaliza otra temporada que, como viene siendo habitual los últimos años, comenzó cargada de ilusión y terminó desesperando al aficionado que veía como ninguno de los objetivos potenciales se cumplía. Otra vez más la Real termina en la mitad de la tabla a la que parece haberse suscrito últimamente. El equipo ha pasado de poner a Anoeta en pie y clasificarse para la Champions League haciendo uno de los mejores juegos que se han visto en Donosti a arrastrarse por el campo, con la plantilla más cara de su historia, igual o mejor que la que clasificó cuarta en 2013. Lo peor de todo es que existe una sensación de que nada va a cambiar en el aficionado que da más miedo aún que los resultados del equipo.

La Real ha ido perdiendo ese alma competitiva que tenía en la era Montanier, que se fue diluyendo durante la temporada 2013-2014 con Arrasate como entrenador. Aun y todo, la inercia inicial permitió al equipo clasificarse para la Europa League y pasar la previa de Champions. Quien piense que la decadencia de la Real se debe a la marcha de Griezmann y Bravo no tiene más que ver los últimos partidos de la Real esa temporada. La hecatombe se veía venir.

La decadencia de la Real e veía venir y se confirmó ante el Krasnodar (vía forum rojadirecta)

La decadencia de la Real se veía venir y se confirmó ante el Krasnodar (vía forum rojadirecta)

Efectivamente, la Real cayó eliminada frente a un tal Krasnodar en la previa. Desde entonces no hemos vuelto a encontrar rasgos de la Real de Champions. Sí, es cierto que el Athletic no nos ha ganado, que Anoeta ha sido un fortín ante el Barça y que hemos ganado a los grandes de primera con buenos partidos. Sin embargo, es imposible cumplir los objetivos compitiendo cuatro partidos al año. Lo sorprendente es que tras una temporada para olvidar el equipo txuri-urdin solo ha quedado a cuatro puntos de la Europa League, lo que nos hace pensar que había plantilla para luchar incluso por la cuarta posición. Plantilla hay, pero una plantilla desalmada. Ya que veo que en el entorno de la Real se ha puesto muy de moda jugar a ser director deportivo, me voy a sumar a la acción y voy a enumerar lo que creo necesario para que el equipo vuelva a ser competitivo:

1- Una directiva ambiciosa: Muchos de los problemas de la Real vienen desde arriba. El director deportivo falla más que una escopeta de feria y tenemos un entrenador sin experiencia en primera con poco margen de acción frente a la directiva. Sin embargo, la culpa no es de Loren y Eusebio, es Aperribay el que los mantiene y pide al equipo humildad. Jokin debería cambiar su actitud, al igual que el resto de directivos, y bajar a la arena a gritar a los cuatro vientos que esta temporada ha sido un fracaso. El objetivo es Europa. Exigencia.

2- Menos contratos largos y más primas: Desde que jugamos Champions el miedo a perder jugadores ha provocado renovaciones a diestro y siniestro, contratos largos que han provocado que los jugadores se vayan acomodando y no cuenten con motivaciones extra como la de renovar contrato y seguir en el equipo. Es necesario que una gran parte de los contratos se basen en primas. Un jugador que queda noveno no puede cobrar lo que cobra un jugador de Champions. Motivación.

3- Un nuevo campo: Todos sabemos lo importante que es una afición que apriete (no hay más que mirar al Pizjuán, séptimos sin ganar fuera de casa) y la afición realista tiene mucho potencial. Las pistas deben desaparecer lo antes posible, ya sea vía reforma o vía campo nuevo propio. Empuje.

4- Un jugador canchero: El primer equipo quedó en evidencia ante Valencia y Atlético de Madrid cuando, tras las entradas criminales de Augusto Fernández y Santi Mina a dos chavales como Capilla (lesionado) y Elustondo respectivamente, ningún jugador movió un dedo cuando deberían haberse comido al árbitro y al jugador. Lo más parecido a un jugador con carácter que tenemos es Iñigo y tampoco actúo en Madrid. La Real necesita un jugador peleón, que luche todos los balones y sea capaz de despertar a sus compañeros cuando es necesario. Garra.

5- Una prensa  menos protectora. Hace poco, el Diario Vasco titulaba una noticia “La novena plaza de la Real es la cuarta mejor clasificación en dieciocho años” (http://real-sociedad.diariovasco.com/noticias/201605/16/real-sociedad-novena-plaza-20160516012818-v.html). No consigo entender por qué la afición no ha invadido aún las calles de San Sebastián para celebrar tal hazaña. Está bien que la prensa apoye al club, pero debe hacerlo cuando lo merezca, no por mera inercia. Lo único que consiguen con esto es un público y equipo conformista. Ambición.

Exigencia, motivación, empuje, garra y ambición: Las claves para recuperar el alma de la Real Sociedad.

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